He
estado un tiempo parado por los trabajos y exámenes del máster. Ahora que tengo
más tiempo para escribir, quiero retomar las entradas del Blog. Y como prueba
de que no estaba muerto que estaba de parranda, aquí os traigo la entrada sobre
la ultima entra de la saga de AC.
Seguimos
en la edad Antigua reviviendo uno de los enfrentamientos más sonados de la
historia de Grecia; La Guerra del
Peloponeso, o como le llaman los que no saben pronuncia esta palabra sin
hacer un chiste sobre pelo púbico, Atenas contra Esparta y, como no, el
personaje que juguemos será originario de Esparta (menuda sorpresa).
Tenemos
una serie de novedades en esta entrega;
Por
un lado, tenemos la posibilidad de elegir el genero de nuestro personaje; podremos
elegir a Kassandra o a Alexios. La principal diferencia que hay entre uno y
otro es la historia previa al juego y que a Kassandra algunos personajes
tienden a infravalorarla por su condición de mujer… hasta que se enteran de que
es espartana y forja su propia leyenda. (En el juego se hace referencia a que existieron mujeres en el combate e incluso al frente de tropas)
Por
cierto, Kassandra es el primer personaje canónico de un juego principal de la
saga (Ya que en Syndicate el que daría continuidad seria Jacob y Aveline se dio
en un juego que no fue considerado principal hasta su reboot a ps3) y a pesar
de ello los jugadores han preferido a Alexios para jugar.
El
juego se ha convertido en un RPG con tres tramas que el jugador deberá resolver
para completar el juego al 100%. Sin embargo, lo que más destaca de este RPG, o
al menos lo que más ha llamado la atención de los usuarios, es la posibilidad
de elegir con que personajes quieres que tu personaje tenga relaciones sexuales
(Cabras incluidas).
NO
HAY HOJA OCULTA; algo que ha sorprendido a los jugadores, ya que la primera
hoja oculta se crea para asesinar a Jerjes y nosotros luchamos con los nietos
de Leónidas. La hoja oculta es sustituida por la lanza del mítico héroe de las
Termopilas, que resulta ser un arma creada por los Isu o Primera generación. La
lanza tiene habilidades de asesinato muy útiles e incluso tiene algunas que
están totalmente enfocadas al combate.
Vuelta
a los barcos: recuperamos el concepto de viaje en barco por libre al estilo del
AC: Black Flag o del AC: Rogue. Pudiendo, y en ocasiones debiendo, realizar viajes navales
para completar el máximo del juego en un mapa de gran extensión. Y más teniendo
en cuenta la retirada de los puntos de viaje rápido, reservados solo para unas
reducidas atalayas.
Por
otro lado, el combate naval cambia, no es lo mismo jugar con un barco del siglo
XVIII lleno de cañones, que luchar en un trirreme griego. El trirreme tiene 3
grandes armas; flechas y jabalinas, el fuego (para convertir las anteriores en
incendiarias) y el ariete frontal. Y el jugador más estúpido es el que NO
aprovecha este ariete para iniciar y rematar el combate, ya que el estilo de
combate de un trirreme es chocar y luego atacar con jabalinas.
Hemos
dicho que el juego se ha convertido en un RPG esto es una ventaja ya que te
permite configurar tu personaje con el estilo de combate que prefieras. Existen
armas que son muy prácticas en cuanto hablamos de combates masivos (batallas de
conquista por un bando u otro) ya que permiten enlazar sus ataques cuando son
de sobrecarga, otras que están más enfocadas a la clase ligera, en especial las
dagas. Esto permite jugar a este juego con un personaje configurado a nuestro
gusto.
A
nivel estética, hay un gran trabajo de diseño y puesta en escena de armas y
armaduras. Aunque en la miniatura del arma o armadura nos parezca que esta es
igual, al equiparla nos podemos encontrar con variaciones de estética (como el
uso de diversos colores para el cromado de los metales, los colores de los
penachos de algunos yelmos)
En
este mismo apartado se introduce algo novedoso que es que puedes llevar
equipada una armadura y tener la estética de otra. Me explico, algunas
armaduras pueden tener un diseño que puede no gustar demasiado, pero tener
características que nos compensen en cuanto a estilo de juego.
Para
solucionar esto, el juego te da la opción de elegir ponerle otra estética.
Aparte esta modificación respeta la existencia de varias gamas cromáticas para
la amplia variedad de yelmos, armaduras, armas, PERO SOLO PARA LOS OBJETOS QUE
TENGAN VARIACIONES, los equipos legendarios no suelen tener esta opción de
cambiar colores porque son equipos únicos
.
Sobre
el tema de los “malos”, en esta edición nos enfrentaremos al Culto de Kosmos,
una especie de proto templarios que pretenden sumir Grecia en el caos para
seguir sacando beneficio de la guerra (tienen un motivo más tocho, pero eso se
descubre jugando). A diferencia de otras entregas, no se trata de un numero
reducido de miembros, estamos hablando de que son casi unos 50.
Para
matarlos, debes realizar misiones, encontrar pistas, terminar momentos
concretos de a odisea, al matarlos se obtienen varias cosas; la primera es un
arma o armadura de un conjunto legendario (los miembros están divididos en
varias ramas, cada rama tiene un Sabio
que es como un líder de la rama), una pista sobre el sabio de la rama, y un
fragmento de un artefacto isu (que será necesario para poder mejorar la lanza
de Leónidas).
En
el caso de matar a un sabio, además de la pieza final del conjunto legendario,
conseguiremos una pista del Fantasma del Culto, que es el líder principal del
Culto. Dentro de esta secta, existe un enemigo de muchísimo poder conocido como
Deimos, quien es el brazo ejecutor del fantasma y quien da las ordenes al resto
de Sabios.
A
lo largo del juego veremos como al Culto de Kosmos tiene influencia en
absolutamente toda Grecia, tanto en los guerreros como en la política, además
son especialmente crueles con la población ya que no les importa el número de
vidas humanas que se pierdan en su camino por conseguir el poder.
Por
último, mención especial a la recreación de personajes históricos y, dentro de
ellos, Sócrates es digno de alabanza, ya que es exactamente igual a como se le
redacta en los escritos de la época sobre él. En nuestro primer encuentro con
él nos abordara con una serie de preguntas sobre que consideramos la guerra, el
conocimiento y otras cuestiones de carácter filosófico, arrastrándonos a un
debate de forma constante.
Es
un personaje muy divertido por las reacciones que provoca en otros personajes.
Al principio nuestra heroína (yo jugué con Kassandra así que os chincháis si
digo heroína) estará dispuesta a hablar y debatir con él. Tras tres
conversaciones veremos diálogos del tipo “por favor no quiero debatir más” por
parte de nuestra heroína.
También
nos planteara misiones secundarias a las subtramas que hagamos para liberar una
región de algún miembro del Culto. Pudiendo desembocar esas subtramas en
diversos finales según las acciones que decidamos tomar, y la mayoría te hacen
reflexionar.
A
nivel de contextualización histórica, el juego se toma unas libertades enormes
de ambientación y creación de escenarios, rompiendo con la tradición de crear
escenarios y hechos históricos fieles al desarrollo de la historia. Así veremos
estatuas de tamaños descomunales, casi como montañas, que nunca existieron en
la Grecia clásica.





